sábado, 14 de mayo de 2011

UTOPIAS DE MARGARITA BELEN

Julio Andres "Bocha" Prereyra. Fusilado en Margarita Belén.
Por Juan Eduardo Lenscak

El lunes 16, de acuerdo a lo previsto,  se conocerá el fallo del Tribunal Oral Federal sobre los principales responsables de la masacre de Margarita Belén, donde perdiera la vida, junto a otros 21 militantes,  el joven formoseño Julio Bocha Pereyra, quien fuera  abanderado de la escuela normal y protagonista del “zapiolazo” para impulsar la creación de la UNaF.  

También fue asesinado  en dicha oportunidad Patricio Blas Tierno, compañero de militancia y de vida de  la diputada nacional por Formosa Graciela de la Rosa.  La diversidad de origen  de los presos que fueran torturados en la Alcaidía y masacrados a pocos kilómetros de Resistencia, otorgó al hecho una dimensión regional y emblemática, que acaparó la atención de las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Santa Fe, Entre Rios y hasta la de Buenos Aires. Provincias a las cuales les llegó   
el mensaje de terror que hoy, a más de treinta años, se trata de esclarecer, juzgar y condenar.

JUSTICIA
 
En 1985, se impulsó el juicio por la verdad organizado por la Cámara de Diputados del Chaco y se produjo el célebre informe de Ds Hs sobre el fusilamiento de prisioneros (encubierto oficialmente como intento de fuga)  sobre la ruta 11 a la altura de Lapachito.  Desde aquella fecha hasta la actualidad hubo un lento, tortuoso y complejo proceso judicial,  en el cual se han respetado todas las garantías para los represores, para que puedan usufructuar de todos los beneficios procesales, legales y políticos que ofrece el sistema republicano para su defensa. Beneficios impensados para las  víctimas, torturadas y fusiladas de manera ilegal, sumaria y brutal por quienes hoy reciben un trato diferencial; exento de cualquier sospecha de ser impulsado por una actitud de venganza.

RESPONSABLES DEL FALLO
 
Uno de los fiscales, Luis Benitez y dos de los jueces que emitirán el fallo que sellará el destino de los acusados,  actuaron como tales en nuestra provincia, en el juicio contra el ex-general Colombo. En la oportunidad lo consideraron responsable de tormentos y desaparición de personas en calidad de jefe de una asociación ilícita mientras gobernaba nuestra provincia.
Lo inusual y cuestionable del fallo es que a Colombo habiéndole comprobado su responsabilidad en los aberrantes delitos de lesa humanidad, se le aplicó una legislación que no estaba en vigencia al momento de los hechos, se lo condenó solo a 25 años de prisión (no reclusión como pedía la querella) y a cumplirlos en su casa. Además, los jueces, basados en la  argumentación redactada por el ministerio público, (el mismo funcionario que oficia de fiscal en el Chaco)  fundamentó  que tales hechos, contrariamente a la jurisprudencia originada en la Corte Suprema de Justicia aplicada en casos análogos, no fueron cometidos en el marco de un genocidio.

Estos antecedentes vienen a cuento por cuanto esta nueva situación de emitir otro fallo sobre delitos de lesa humanidad, ahora en el Chaco,  pondrá a prueba y demostrará hasta qué punto estos magistrados en el tema de derechos humanos mantienen la misma línea jurídica argumental que la utilizada en Formosa, o la modifican.

FUTURO
 
El fallo, a pesar de tener muchísimas posibilidades de ser condenatorio como se presupone,  es evidente que no significará el final del proceso judicial y político iniciado con la etapa democrática. Sino que consistirá  solo un nuevo paso adelante para la profundización de la búsqueda de la verdad. 

Debemos recordar que para los formoseños todavía no se han encontrado los restos de Julio Bocha Pereyra (hijo del primer subsecretario de Gobierno de Formosa después de la provincialización) .Y así como aún no se han encontrado dichos restos, y el delito continúa consumándose, tampoco se han juzgado a los cómplices civiles que participaron del diseño, ejecución y encubrimiento de estos delitos (capellanes, jueces, médicos, empresarios, periodistas, etc). 

Así lo declaró el abogado de la querella Mario Bosch,  quien afirmó que  “con esto recién empezamos a hacer justicia”.  “No vamos a poder decir que se hizo justicia hasta que no conozcamos la identidad de todas las víctimas, no podamos juzgar a todos los victimarios y no encontremos el destino final de aquellos que faltan”. 

CHIVO EXPIATORIO
 
Hay quienes quieren utilizar este tipo de fallos para cerrar  el acceso a la memoria, usando a los autores materiales de la masacre (en el Chaco), como al ex gobernador Colombo (en Formosa), como chivos expiatorios, a fin de garantizar la impunidad de todos sus cómplices. Esta tendencia se encuentra firmemente esperanzada en los acuerdos preelectorales con candidatos de la oposición como con Eduardo Duhalde, a quien, según un trascendido periodístico, a través de un grupo de militares retirados le prometieron su apoyo con la condición de recuperar espacios e impunidad para procesados y condenados. Esta línea política se va organizando también en toda Latinoamérica. Y en el Brasil se constituye pública y legalmente, autodenominándose, sin eufemismos, Partido Militar.

SANEAR LA DEMOCRACIA
 
Por ello el planteo de Mario Bosch suena a imperativo. Existe una necesidad urgente en profundizar la conciencia de identificación, juzgamiento y/ hasta de separar de sus cargos a las “rémoras civiles de la dictadura en democracia”. Ya que algunos han sido cómplices directos, y otros al menos deben ser considerados funcionales a la dictadura.

La realidad de encontrarnos  con cuadros de primer nivel de formación jurídico política con roles protagónicos durante la dictadura, parapetados nada menos que como garantes del sistema democrático en la conducción del Superior Tribunal de Justica tanto del Chaco como de Formosa nos da la pauta del largo y conflictivo camino a recorrer para sanear la democracia. En Formosa no podemos dejar de señalar a un funcionario de primerisimo nivel que fuera asesor jurídico y juez nombrado por quien hoy está condenado por la comisión de delitos de lesa humanidad, y que se nos presenta como arquetipo de y para la militancia, pavoneándose como tal en el escenario montado el pasado 17 de noviembre en el estadio Cincuentenario. No es casual que en Formosa se hace tan difícil recuperar la memoria, encontrarnos con la verdad y hacer justicia.

FLORES
 
Si el fallo judicial de Margarita Belén queda circunscripto a los ámbitos tribunalicios, a organismos de derechos humanos y a la prensa especializada; si se lo encapsula y se continúa propiciando la amnesia histórica en nuestra comunidad , el protagonismo juvenil para la profundización del modelo de crecimiento con inclusión, de soberanía política, independencia económica y  justicia social por el que murieron masacrados los militantes políticos al costado de la ruta 11, seguirá  aletargado  esperando su resurrección. 

Si por el contrario, se utiliza el proceso judicial del Chaco, junto al que ya se sustanció y el que aún se desarrolla en Formosa,  para recuperar la memoria colectiva, continuar buscando la verdad, y hacer justicia con la intención de construir colectivamente el futuro, habrán de resucitar de su desaparición forzada, para florecer en nuevos militantes de la vida, aquellas cautivantes utopías que no pudieron ser masacradas en Margarita Belén. 

Fuente: Agencia Padre Santiago Renevot Formosa

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