martes, 21 de febrero de 2012

EL VIA CRUCIS DE SANTIAGO RENEVOT, EL CURA CAMPESINO.


Padre Santiago Renevot

En los inicios de los 70, en Formosa, el párroco de El Colorado era el sacerdote francés Santiago Renevot. El Paí Santiago acompañaba espiritualmente al Movimiento Rural organizado en la Unión de Ligas Campesinas de Formosa (ULICAF), que contaba con el acompañamiento de la Iglesia Católica. Las Ligas Agrarias se habían convertido en la principal fuerza movilizadora de la provincia.


La organización que se propició desde la iglesia fue aquella basada en la participación, el protagonismo y la solidaridad de quienes trabajaban, acuñando un nuevo concepto en organización social: la liga. 



Se trataba de una organización de tipo cooperativo donde el esfuerzo propio potencia la ayuda mutua, y “liga” las relaciones entre los semejantes, dando cabida a un sistema que practicaba una democracia participativa, protagónica y solidaria, cuyas decisiones se tomaban por consenso, nacían desde abajo y se expresaban en la superestructura. 


Detención y torturas

Fue detenido el 17 de noviembre de 1975 por fuerzas del ejército y trasladado al Centro Clandestino de detención que ya funcionaba en el Regimiento 29 de Infantería de Monte. . El obispo. Raúl Scozzina, y el clero de la diócesis protestaron suspendiendo los oficios religiosos y 17 de ellos realizaron una huelga de hambre. El presbítero Renevot permaneció preso y fue expulsado del país el 27 de mayo de 1976 con rumbo a Francia, donde falleció poco después, víctima de las torturas físicas y psicológicas a las que fue sometido.

El responsable de su detención fue un represor de triste memoria en Formosa, el teniente coronel Jose Luis Tadeo Bettolli, hoy condenado por la Masacre de Margarita Belén. Fue secuestrado junto a los ex diputados Rogelio Nening, Emilio Tomàs, Levi Vera, a los dirigentes campesinos Miguel, y José Coria, Mari Coria e Isabel Lotto; a los militantes de la Juventud Peronista José Saavedra, E. Pereira, Alejandro Osuna y Juan Eduardo Lenscak, para nombrar tan solo los de la zona sur, ya que operativos similares se realizaron en la zona norte de Formosa. Para detener a estos pacíficos militantes se utilizaron camiones, camionetas, unimog, armas largas y pesadas, y una gran cantidad de efectivos preparados para el combate. Para el dispositivo represivo desplegado, el operativo fue un simple trámite, con el cual se comenzó a decapitar cualquier intento organizativo en favor de los sectores más desprotegidos. 

El Obispo de Formosa, monseñor Scozzina ordenó el cierre de las iglesias de Formosa. El presbiteriado formoseño, con el obispo a la cabeza, y un grupo de 17 sacerdotes comenzó una huelga de hambre. y se declaró lo que los medios mostraron como una “huelga” de misas. 

La ULICAF y la Iglesia Católica, denunciaron públicamente la tortura de Miguel Coria, dirigente campesino de las Ligas, a quien después de golpearlo con saña, y sin motivo alguno, lo dejaron en libertad. 

Hay numerosos casos de represión, persecución y violencia que han protagonizado como víctimas, los campesinos en Formosa después del golpe de estado del 24 de marzo de 1976. 

Se trata del saqueo de sus parcelas por parte del Coronel Lopez, titular en su momento del Instituto de Colonización y Tierras Fiscales. Como si la persecución, detención y desmembramiento de las Ligas Agrarias fuera poco, el Coronel López, comenzó una campaña sistemática de despojo de sus tierras a los pequeños campesinos, topadora mediante. Con quema de casas y depósitos. Una práctica que poco se conoce a nivel nacional. 

El Teniente Coronel José Luis Bettolli era oficial en el RIM 29 durante el copamiento del 5 de Octubre. Fue el oficial responsable del operativo represivo el 19 de noviembre y los que le continuaron. Fue el responsable también de la represión en la zona rural del Chaco. Y de las torturas de Cantero, un dirigente agrario. De sobrenombre “Plantita”. 

El Obispo tuvo una activa participación en los movimientos rurales.

Scozzina fue referente de un sistema de convivencia totalmente diferente pues alentó la organización de los campesinos en el Movimiento Rural que pasó a llamarse Unión de Ligas Agrarias Formoseñas, cuyas consignas sintetizaban el modelo: la tierra para quien la trabaje, desplazando la prioridad centrada en el capital, para ubicarla en el trabajo. 

La organización que se propició desde la iglesia fue aquella basada en la participación, el protagonismo y la solidaridad de quienes trabajaban, acuñando un nuevo concepto en organización social: la liga. Se trataba de una organización de tipo cooperativo donde el esfuerzo propio potencia la ayuda mutua, y “liga” las relaciones entre los semejantes, dando cabida a un sistema que practicaba una democracia participativa, protagónica y solidaria, cuyas decisiones se tomaban por consenso, nacían desde abajo y se expresaban en la superestructura. 

Hasta en sus decisiones pastorales, monseñor Scozzina tuvo este tipo de mística. Perteneciente a una organización tradicionalmente vertical, no pidió directivas al cardenal primado para defender a los campesinos y a un sacerdote detenido. Interpretando el sentir de los trabajadores del campo, y del propio presbiteriado, propuso cerrar los templos en señal de protesta cuando las autoridades militares no le dieron explicación de su accionar represivo. 

La medida, que originalmente fuera tomada por los sacerdotes de la capital, se propagó espontáneamente por toda la geografía provincial. Fue el único lugar del país donde se dio este tipo de medida de acción directa, tan original, popular y entusiasta de la iglesia católica contra la represión militar. El diálogo, la tolerancia, la humildad, el compromiso con los más pobres, caracterizaba esta otra forma de entender que somos todos hijos de Dios.

A diferencia de las provincias industrializadas donde las grandes luchas fueron protagonizadas por los sindicatos ligados a las industrias de punta, en Formosa, por el contrario, las grandes movilizaciones fueron encabezadas por los pequeños productores agrícolas impulsados por la Iglesia Católica. 

En 2011 y ante la muerte del Obispo Emérito de Formosa, Monseñor Pacifico Scozzina, la Agrupación H.I.J.O.S. expresó: “en diciembre de 1975, en un operativo denominado antiguerrillero, liderado por las fuerzas armadas se llevó adelante en Formosa la detención de militantes sociales, políticos, en especial de las denominadas Ligas Agrarias, asentadas en las zonas de Villafañe, Misión Laishí y El Colorado, recordó la agrupación.

“En dicho operativo también fue secuestrado el padre Santiago Renevot, de origen francés, a cargo en ese entonces de la parroquia de El Colorado y comprometido fuertemente con las luchas populares. Ante esta situación, el por entonces obispo de Formosa Raúl Marcelo Scozzina (conocido como Pacífico), toma la determinación de cerrar las iglesias, iniciando una huelga misal junto a otros 17 sacerdotes, en repudio a los hechos ocurridos, solicitando no sólo la liberación del padre Renevot sino también la de cualquiera que fuera privado de su libertad injustamente”.

“Este fue un acontecimiento que marcó la vida política y social de la provincia y convirtiéndose en estandarte de lucha y resistencia frente al mayor aparato represivo de los últimos tiempos, monseñor Scozzina fue un ejemplo de solidaridad y compromiso”. “Es por esto que la Agrupación H.I.J.O.S. hoy le rinde homenaje, como sacerdote, como militante de los derechos humanos y como parte de nuestra historia al haber sido un defensor más de la justicia y la democracia junto a nuestros padres en los peores momentos de nuestro país y de nuestro territorio local. Monseñor “Pacífico” Scozzina presente! para siempre en la memoria de la comunidad formoseña”.


Hoy, a pesar de los testimonios obrantes en las causas por delitos de lesa humanidad, el Vía Crucis del paí Santiago, y los dirigentes campesinos de la ULICAF, continúa ante la falta de justicia.

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